Ir al contenido principal

PEREGRINOS

¿Mutantes? No, me gusta más Peregrinos. Somos Peregrinos como llamaba Conrad a esos seres para los que les faltaba una definición clara de identidad.


Pero de una forma a otra, somos la vida escapando como escapaban los virus a todas las formas posibles de la extinción.

Tengo la memoria del nogal que me albergó años y años desde la semilla que mi madre alada enterró en este bosque que no es un bosque como ustedes entienden, sino una zona protegida de creación de nuevas formas de vida. Soy y seré golondrina, después de desprenderme de la corteza de ese ser que será

un recuerdo de madera y leña al tiempo de mi partida. Vivo en los aires. En la mitad del ciclo anual haremos nido en algún refugio de la ciudad de Bonita. Volveré a comienzos de la primavera del sur con mi pareja.


Gestaremos huevos semillas de la especie. Confiaremos en la fuerza de la vida. Aún en aquella surgida por medios artificiales. Como una última y desesperada utopía.

No hay en el esbozo de mi historia nada que pueda parecérseles a una verdad de su época.

Sólo cuento con el testimonio intangible de mi propia existencia y el recuerdo de un lejano origen literario. Cuando una abuela de más de 80 años dejó escrito casi sin darse cuenta, en una carta, el legado que me gestó:
"Dicen que a los hijos hay que darles raíces y alas. Raíces para que sepan de donde vienen y alas para que las desplieguen y vuelen a su propia vida en el momento justo"



Comentarios

Entradas populares de este blog

EDICIÓN DICIEMBRE 2025

  *Foto de Noelia Ceballos . @noe_ce_arte                     Espejo retrovisor*   Mañana de ciudad. Bulle el trabajo. Coches y gente: hormigas. En imprevista esquina, fulgurante avanza tu figura detenida.   Mi mano te saluda, con medida sonrisa. La tuya me responde en breve gesto que borra las hormigas hace estallar silencio y suspende la brisa.   Aspiro todo el aire de la calle. Mi mirada furtiva captura en el espejo tu espalda que se aleja detenida.   Parpadeo. Cuando doblo la esquina -por prudencia esta vez- miro el espejo. Pero está descompuesto: tu aura lo trabó. Un disco fotográfico rayado me destella tu imagen en la ciudad vacía.   *De María Amelia Schaller . mariameliaschaller@gmail.com                           LOS AMANTES*  ...

EDICIÓN FEBRERO 2026

  *Foto de Alfred Cheney Johnston .         La función del cuentista*   El Bajo, madrugada. En el Bar Verde me encuentro con Tusitala, el moreno tamborilero que hace años supo ser cocinero jefe de una tribu de antropófagos reflexivos, en Africa. -Tengo una historia para usted -me dice Tusitala-. Me la relató un misionero que capturamos en la selva, un tal Spencer Holst, tipo curioso, había aprendido el idioma de los gatos y hablaba con ellos como si fueran personas. La cuestión es que ya estaba por tirarlo a la olla (pensaba prepararlo a la cazadora con papas) cuando dijo que quería contarnos una historia. A la gente de aquella tribu le enloquecían los cuentos. Así que suspendimos todo y lo rodeamos para escucharlo. -Usted tiene la virtud de despertar inmediatamente mi interés, Tusitala -le digo. -Resulta que en un tiempo el misionero había andado por Bali. Usted sabe que Bali es un lugar maravilloso, siempre es primavera, todo es verde ...

UN RASTRO DE ETERNIDAD ENTRE LO EFÍMERO

  *Dibujo de Erika Kuhn . https://obraerikakuhn.blogspot.com/           DEJA VU*    “De donde llega ese ruido tan fuerte. Sin embargo la llave no quedó puesta” ANDRÉ BRETON     Ha llegado con pasos vacilante. Ciudad dormida. Credo extranjero. Zurcidos a su piel, uno a uno los colores de la calle. No sabe describirlos. Busca. No sabe lo que busca. A quien busca. Porqué. Sobre todo porqué Tiene amor, lumbre, palmeras y fulgores. ¿Qué habría de buscar? Arrastra piernas de tristeza flaca. La soledad es víbora que silva. Desamparo. Orfandad hermana. Partidas. No conoce esta comarca extraña. Pero está seguro, ya estado allí. Recuerda las bocas de sus calles. Sus ojos somnolientos. Sus pasos. Sus pobrezas. Las frígidas mentiras. El hambre y el sudor del hombre. Un olor desconocido lo estremece. Remueve sus entrañas. Sacude, agita. Vibra. Es un olor frutal, a hembra. A duraznero en flor. Se...