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INSTANTANEAS EN EL PROVINCIAL

*Por Urbano Powell. urbanopowell@yahoo.com.ar










- SANTIAGO GARBARINI





El profesor ve la alambrada paralela a los rieles. Piensa: "la Argentina fue construida a partir de alambradas, estas: reales y visibles, que parcelan campo en propiedad privada desde los costados de la vía hasta un punto que no deja ver el horizonte. Y las simbólicas que no dejan pensar más allá de esas púas oxidadas"











- BLAS DURAÑONA.





Es la medianoche. Han apagado las luces del vagón para que la gente duerma.

Afuera hay luna plena y cielo estrellado, es la luz de la noche la que ilumina el interior del vagón, dibuja formas extrañas según ingresan las sombras de los árboles altos que bordean cada tanto el recorrido. El hombre lee a Saramago gracias a una débil luz individual. Encuentra una frase que lo sacude: "La culpa es un lobo que se come al hijo después de haber devoradoal padre".

Piensa en su padre, nacido en un hogar campesino en la Italia de1923. Ese sueño que lo sacudió ya anciano: los lobos se comían a sus ovejas y él no podía hacer nada para evitarlo. Así se despertó, y de esa cara de espanto de su padre, el hombre no se olvida. Piensa en su padre, en él, en sus hijos. En otros padres con sus hijos. Todos acechados y finalmente devorados por la culpa. El espanto no lo deja dormir.



En los sueños de muchos hay aullidos.









- LUCAS MONTEVERDE.



Dos novios se dan un beso en el andén. La chica sube al tren.

Beatriz vuelve a decirle "cuando la gente se quiere ver, se ve". Fue la despedida y ocurrió cuando ese hombre que mira era un adolescente de la edad del chico que quedo allí, parado en el andén, viéndola partir.









- EMILIANO REYNOSO.



Mientras coloca su maletín en el portaequipaje puede escuchar la frase que llega desde las butacas de atrás: los sueños que tenías a los 20 años se han convertido en pesadillas después de los 50.









- JOSE RAMÓN SOJO.



Baja del tren a estirar las piernas. El tren se detendrá pocos minutos.

Cuando volvió a funcionar el tren -se entera en el andén- no había nada fuera de la estación y unos pocos habitantes que se radicaron con el trabajo que genera el ferrocarril. Al poco tiempo construyeron una enorme iglesia, que ocupa una manzana completa. La estación tiene su publicidad en una enorme

cartelera: "Pare de sufrir en José Ramón Sojo", mas abajo se leen horarios de culto para la semana.

El hombre abre una pequeña agenda y anota, espero no necesitarlo nunca -se dice- pero por las dudas me llevo esto anotado:

"Reunión de los casos imposibles. Domingos 18 horas."









- ÁLVAREZ DE TOLEDO.



Una gitana lee las manos de los recién llegados que la acepten. "Cuídese de la gente que no da nada... y mas aun de los que viven colgados del cuerpo de los otros" le dice al joven que promete no olvidarlo.







- POLVAREDAS.



Mira la ventanilla. Por instantes se espeja. Y puede ver, no la extensión de la llanura. Sino la profundidad del desamparo en su mirada.







- JUAN ATUCHA.



Sube un hombre, va a cobrar su jubilación a La Plata. Se sienta al lado de otro hombre que escribe en un anotador. El jubilado que puede llamarse Juan o Hilario piensa que su vecino de asiento es escritor.

Le cuenta de su vida: "Hice de todo, de peón de campo a albañil, pero no me olvido de la vida de campo.

Veo a mi padre segando el maíz con guadaña. Criábamos animales, no nos faltaba nada. Era una vida dura pero nunca nos falto para comer. (Levanta la voz, se enoja) pero la gente de la ciudad no tiene nada, porque sin tierra no tenes nada aunque tengas el mejor auto. No saben hacer nada, o si, firmar cheques, mover dinero y joder al que labura." "En la ciudad fui pintor y albañil, hasta que me harte de vivir mal y me fui a vivir al campo. Hágame caso, escriba un libro. Póngale de título Pocho el albañil"

Cada cual construye su épica con lo que tiene, con lo que puede, piensa elhombre que lo escuchó y no quiere decepcionarlo, Pues en su anotador habíafrases como "maldito enduido interminable" que no se parecen a las formas de un escritor.







-JUAN TRONCONI.



Un vendedor ambulante pasa cantando "el amor sobre toda diferencia

social, el amor puede más" y desliza una mirada de deseo para unas chicas de la primera fila.









-CARLOS BEGUERIE.





Este pueblo tiene vida propia. Resistió el fin del ferrocarril y ahora sus habitantes se miran con orgullo y parecen decirse: aquí estamos, con o sin tren vamos a mantener el pueblo vivo.







- FUNKE.



Sólo se ven fantasmas. A todos se los trago la boca inmensa del tiempo.









- LOS EUCALIPTOS.



Lucio quiere conocer el lugar donde estaba la chacra del que fue su abuelo.

Lleva una advertencia escrita en un libro de Antonio Dal Masetto: "A todos los que volvieron buscando lo que ya no estaba"









- FRANCISCO A. BERRA.





Un hombre viejo vivía en un vagón abandonado que originalmente fue del ferrocarril Santa Fe. El lugar sigue siendo una carbonería que queda a 200 metros de la estación terminal del tren de trocha angosta. Fue ferroviario.

"Entre de pibe, era auxiliar de instalaciones, creo que fue en 1952, un poco antes de la muerte de Evita. Y estaba cuando cerraron el taller, cargaron todo en vagones: máquinas, locomotoras, herramientas, todas apiladas como chatarras, había una máquina que permitía girar y agujerear en 360 grados,

hermosa, una belleza, se llevaron todo y nunca supimos adonde".



-Quiero hacer un museo en Berra, -decía mientras pesaba leña de quebracho en "La Mulatiere" Quedo esta balanza para pesar carros. Puede pesar de un gramo a 30 toneladas. Se lee en letras de hierro un nombre que expresa la lejanía de quien la fabricó: B. TRAYVOU CONSTRUCTEUR.



Durante años fue juntando como un ciruja ilustrado los recuerdos ferroviarios que se tiraban a la calle, cuando se cerraban ramales y se vaciaban edificios enteros.



Es el sueño cumplido de Don Tito. La estación que preservo su familia como casa - museo ferroviario vuelve a ser una estación real.











- GOBERNADOR UDAONDO.



"La estrella de Udaondo"

El mejor almacén de la zona. El mejor y el único -dice el dueño del boliche, y se ríe con ganas

mientras corta fetas de salame para calmar el hambre del viajero.









- LOMA VERDE.



En la antigua estación hay un jardín de infantes, desde el patio se oye Al don, al don pirulero, cada cual, cada cual atiende su juego...

El Individualismo burgués, -piensa el profesor- confirmado hasta en antiguas canciones infantiles que persisten.







- ESTACIÓN GÓMEZ DE LA VEGA.





Quisieron hacer una broma y arriba de la palabra "Gómez" pegaron una madera con el mismo tipo y color de letra donde se lee "Diego". Más abajo, los autores pintaron con aerosol una frase para justificar el cambio de nombre: "Cómo usted sabe, la injusticia nos concierne a todos" Diego de la Vega, El Zorro.







- ARANA.





Viaja sin respuestas por la vida. El psicólogo que le vuelve a preguntar:

¿Cómo llegaste hasta acá? ¿Cómo?

Y él sin respuesta. Ni siquiera para contestar con una ironía: "en el tren de las 10.40 hs"









- GOBERNADOR GARCIA.



Fueron los mismos. Estoy casi seguro. Aquí el cartel original de la estación fue reemplazado por Gobernador Demetrio López García. "Barítono". ¿A quien se le habrá ocurrido? En esta época los jóvenes fueron criados por los Simpson, no por El Zorro o Bonanza.







- LA PLATA.



El hombre deja su tarjeta, un modo de dejar su nombre en el recuerdo de otro, en este caso el joven vecino de asiento que ocupaba la ventanilla y que desistió de la indeferencia para conversar. El hombre de la tarjeta tiene 75 años y viaja a recibir su título universitario. Con glaucoma y cataratas a cuestas ha logrado aprobar todas las materias y llegar al mismo título que no pudo lograr su hija, detenida desaparecida por la dictadura. Ese compañero circunstancial de viaje encuentra años después la tarjeta entre papeles apilados y la lee: Alberto Ramón Acosta. Fotógrafo Acosta.







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